martes, 11 de agosto de 2009

Mazas


Hace unos días leí el el blog Ahorro Diario una entrada sobre cómo ahorrar en juegos malabares. Más concretamente en unas mazas. En dicha entrada nos explicaba una forma barata de conseguir hacerse unas mazas.

La idea me pareció genial, pero poco práctica. Las mazas que hacía eran de papel, con lo cual al tiempo se acabarían deshaciendo por el sudor de las manos y cogerían mucha suciedad desde el primer día. Por todo eso, pretendo explicar hoy cómo hice yo mis mazas por el estupendo coste de 3€ por cada tres mazas (yo hice 6 para no tener que llevármelas desde la casa de mis padres a la de la playa y vuelta atrás)

Materiales:

* Tres palos de un metro de largo por 1cm de ancho (al gusto del usuario se pueden hacer con palos mas anchos). Se compran en tiendas de bricolaje.
* Gomas de bicicletas pinchadas o de neumáticos antiguos. Si os pasáis por algunos talleres aún tienen algunos neumáticos pinchados que tiran. Os lo regalarán sin problemas.
* Cinta aislante.
* Un tornillo fino por cada maza.
* Botellas de plástico vacías. Yo usé las de cierta marca de cervezas cuya fábrica estaba cerca de una Cruz de un Campo.

Procedimiento:

Cortamos cada palo por la mitad para conseguir seis palos de medio metro de largo por 1 centímetro de ancho. Hacemos un agujerito en el centro del culo de cada botella y en un extremo de cada palo (podemos usar la broca más pequeña del trompo). Ahora metemos el palo en la botella y lo sujetamos juntos mediante uno de los tornillos (aquí podemos ayudarnos de unas arandelas, pero son opcionales).


Cortamos las gomas neumáticas en tiras de unos 2,5 centímetros de ancho. Forramos la parte de cada palo que sale de la botella con la goma neumática, pero conforme nos vamos acercando a la boca de la botella, vamos dando más vueltas sobre el palo para que se vaya haciendo cada vez más gordo el palo hasta que coincida con el ancho de la boca de la botella. Hacemos que la goma "forre" un poco la boca de la botella, y lo sujetamos con cinta aislante.



Solo nos queda dar el último toque en el extremo del mango de la maza. Hacemos un nudo doble con una de las tiras de goma y recortamos el sobrante. Nos quedará un tope que suele ser útil en algunos trucos.


Ya tenemos nuestras mazas hechas por muy poco dinero (ver la primera foto de la entrada). Ahora a disfrutarlas.

viernes, 7 de agosto de 2009

Reciclaje

En la Ciudad de Sevilla hace tiempo que tuvieron la gran idea de crear un concurso para adornar los contenedores de vidrio que hay por la ciudad. Cada participante pudo pintar a su gusto un contenedor designado. El que os muestro a continuación está en la plaza de la Encarnación y me pareció una idea genial para adornar un contenedor de reciclaje.


Salvemos el "world". En la plaza del Museo, podemos ver este otro contenedor.

Si queréis ver más contenedores veniros a Sevilla o en su defecto, visitad esta galería de flickr.

jueves, 6 de agosto de 2009

Tu imagen en internet

Durante el curso pasado recuerdo que dediqué una tutoría entera a explicarle a mi alumnado lo importante que es saber qué se puede y qué no se puede colgar en internet y los riesgos que conlleva colgar algo (una foto por ejemplo). Además les advertí de que es muy fácil mentir por la red y que hay que andar con mil ojos para que no te timen o te engañen y salgas perjudicado.

A algun@s les sirvió y a otr@s, supongo que no. En concreto se de una chica a la que no. A la que engañaron cruelmente.

El siguiente vídeo sirve para mostrar esta misma opinión.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Refranero Pirata #69

Ya sabes lo que pasa en el Este... ¿qué pasa? ya sabes, que están los pijos y los nuevos ricos. Pues eso, que está claro.
Refranero María

martes, 4 de agosto de 2009

Eugene Bullard


En curistoria he encontrado una entrada que merece más que ser simplemente enlazada en mis documentos compartidos. La transcribo (copio, pego y añado fotos y enlaces)

Ya saben ustedes que las conversaciones de ascensor suelen ser insulsas, cortas y generales. El tiempo, el tráfico y cosas similares son el tema a tratar, por no hablar con los acompañantes de algo más profundo. Esto nos hace muchas veces perdernos buenas conversaciones y no conocer más profundamente a nuestros compañeros de “cajón”, cuando son gente realmente interesante. Y no me estoy refiriéndose a ese vecino o vecina que… bueno, ya me entienden. No.

Me refiero, por ejemplo, a Eugene Bullard. Un tipo de color que fue “piloto” de ascensores en Nueva York en el siglo pasado. Y digo piloto con toda la intención. El amigo Bullard era nieto de un esclavo y con sólo cinco años, a comienzos del siglo XX, tomó un barco para dejar los EEUU donde había nacido con destino a Europa. Allí empezó a boxear siendo apenas un adolescente y así pasaban los días hasta que estalló la Primera Guerra Mundial. Se decidió a combatir y se alistó en la unidad de infantería conocida como los “tragadores de muerte”, perteneciente a la Legión Extranjera Francesa.


En la batalla de Verdum fue gravemente herido y durante su recuperación decidió cambiar de unidad. Pidió ser trasladado al ejército del aire. Su petición fue aceptada y en 1917 se convirtió en el primer piloto de combate de color. De aquí que yo le confiera el título de piloto de ascensores. Al fin y al cabo, un piloto es un piloto.

Finalizada la guerra, fue batería de un grupo de jazz que solía tocar en un bar del mítico barrio de Montmartre. Hasta aquí una vida que daría para una gran película. Pero hay más. En 1939 fue reclutado por el servicio de inteligencia francés y un año más tarde, cuando los nazis llegaron a París, el bueno de Bullard les combatió con tanto ahínco como mala fortuna, ya que fue gravemente herido. Fue llevado de vuelta a EEUU, vía España, por cierto.

Después de todas estas hazañas y con más de quince medallas por sus acciones por Francia, en 1954, tuvo el honor de ser uno de los tres hombres que encendieron la llama en la Tumba al Soldado Desconocido en el Arco del Triunfo de París. Todo un honor que supone un colofón perfecto para una vida llena de aventura.


Todo esto que les he contado yo de mala manera, se lo podría haber contado de primera mano, y con todo lujo de detalles, un simple “piloto de ascensores” allá por la década de 1960 en el edificio del Rockefeller Center. ¿Cuántas grandes personas dejamos pasar a nuestro lado sin escucharlas como se merecen?

lunes, 3 de agosto de 2009

El Viaje de Said



"El Viaje de Said"
Premio Goya 2007 Mejor Cortometraje de Animacion
Director: Coke Rioboo

El cortometraje "El viaje de Said", dirigido por Coke Rioboó, fue galardonado con el Goya al Mejor Corto de Animación. Este trabajo realizado por Jazzy Producciones, en colaboración con la empresa canaria Tembleque Producciones y el apoyo del Gobierno de Canarias, es un cortometraje musical de animación de plastilina que narra la historia de un niño marroquí, Said, que cruza el Estrecho. Al otro lado, en el país de las oportunidades, descubre que el mundo no es tan bello como le habían contado.

El objetivo es contar esta historia desde la otra orilla, desde la perspectiva de un niño marroquí.

Según palabras de Rioboó, desde el profundo amor que siento por Marruecos y su gente , quiero tender este puente de fantasía irónica, dirigido principalmente a los jóvenes marroquíes, cuyas expectativas sobre España están claramente distorsionadas por la necesidad de encontrar un futuro un poco más esperanzador. Muchas familias cuentan con algún miembro ahogado y son conscientes de las pocas posibilidades que tienen de triunfar. Me gustaría resaltar la falta de conocimiento que existe entre nosotros, de las razones que impulsan a nuestros vecinos a jugarse la vida por un trabajo miserable y un trato de ciudadano de segunda clase.